19/01/11

Erich Heckel - Aldea Sajona


Hace tiempo que nadie sube nada. Así que ahí va esto...
Los reyes magos me han traido material para pintar y ya lo he estrenado. Aquí el resultado.
Es una copia de Erich Heckel, pintor e ilustrador alemán, y miembro fundador del grupo expresionista Die Brücke (el puente). Es un autor expresionista de los que me gusta y del cual ya copié otros 2 cuadros. Aquí tenéis el original.

11/12/10

El Conde Montecristo - Alejandro Dumas


Disfrutar de la literatura clásica, es un placer poco habitual en la actualidad actual. He disfrutado de ella a fuego lento cuatro meses con El Conde de Montecristo. Si creías conocer el mundo, y no has leído la famosa novela, espera leerla. Es bien extensa gracias a Dios, y no carece de interés en ningún momento. Alexandre -así le llamaban en su Francia natal- escribió esta novela con su habitual ayuda de Auguste Maquet, partícipe de la realización de sus populares novelas. La obra fue impresa en trozos, de manera que a modo serie, iban cayendo bajo los ojos de los lectores -deseosos de saber la continuación de la historia- las dieciocho partes, en que estaba compuesta la obra. Además de su elaborada línea argumental (casi propia de un trabajo artesano), algo sorprendente de la literatura de Dumas es cómo crea espacios dentro de la obra, tranquilizando al afortunado lector, con historias que acarrearán treinta o cuarenta páginas, al margen del hilo de la novela. Su conocimiento del arte, y la literatura -especialmente griega-, se plasman en las comparaciones y metáforas del libro, incluyendo en él las más bellas historias que escribieron manos humanas, esto le da el carácter universal, que convierte a esta obra en un clásico, digno de mención en la historia del hombre. El amor, la venganza, el respeto, el miedo, la deseperación, la lucha, el valor, la muerte, la ira, el placer, el arte, la sociedad: todo... Todo tiene su pequeño espacio en la estantería de la novela del S.XIX de El Conde de Montecristo, es admirable el modo de conducir, e introducir dentro de la cabeza de Edmundo Dantés al mundo exterior. 

He sacado ciertas conclusiones de esta novela.... La literatura no es como el mundo, sino el mundo es como la literatura. La tragedia no sería lo que es si no es por el teatro griego. Cuando vemos el mar, en sí no nos conmueve, es todo lo que hay detrás lo que nos hace sonreir cuando nuestra mirada abarca lo inabarcable. La literatura es la que hace la vida diferente, la que convierte "superar un reto" en una batalla entre Esparta y Troya. El Conde de Montecristo, es alguien increíble, sorprendente, majestuoso pero imposible. He llegado a comprender que a su vez la vida no es como la pintan los escritores, ellos retratan su esencia, componen su música. Dibujan la perfección del bien, el mal, incluso la imperfección. Sin embargo cierto es que cuando caminan por la calle no escuchan a Mozart entre la brisa, y cuando lloran no son perlas las que ruedan por sus mejillas, pero al mismo tiempo si lo son, la literatura lo hace posible, he ahí su secreto.
Del mismo modo que perdura Hamlet, así perdura también Edmundo, la bella princesa griega Haydeé, el honrado Morrel, y toda esta historia que queda impresa en el alma de quien la conoce. 

07/11/10

El gran día

Se levantó de un salto, lleno de alegría, no se lo podía creer, se vistió tan rápido como pudo, pues no sabía cuanto tiempo iba a durar aquello… sí, era el gran día en que él iba a ser el protagonista de un microrrelato.

30/09/10

Campiña y Mochilo


Se echaba en falta una "creación artes plásticas" así que me he decidido, -por cierto estáis todos invitados a crear-. Aunque debo confesar que esta creación no es actual, es de marzo. Es lo más interesante desde entonces.
Este cuadro al cual le denominaré "Campiña y Mochilo" me recuerda a un Constable fosfi o que se yo, quizá se aproxime más a Holman Hunt. Bueno, realmente no se parece a ninguno de los dos. Eso sí, el paisaje es inglés y ambos pintores lo eran... lo de poner links es por ir más de interesante y por si a alguno le pica la curiosidad.
Aprovecho la entrada para hablaros a propósito de Hunt, de la hermandad de los prerrafaelitas (seguimos con los links), o los prerrafaelistas, según como se les quiera llamar. Este fue un grupo inglés antiacadémico en lo que a la pintura se refiere... quisieron volver al pasado rompiendo con el presente. Como ocurre con esta pintura.
En verano vi la película de An Education en la que se hablaba de ellos, esto me gustó y me hizo recordar los tiempos de la universidad en la que por primera vez oí sus nombres. Pero mejor que la película fue la posterior visita a la pérfida albión, donde pude ir a Oxford. Allí estuve en el Exeter College y en su oratorio había un bonito tapiz en el que descubrí unos rasgos familiares. Estaba ante una obra de los prerrafaleitas!!! Otro día pude escaparme al Victoria and Albert Museum y vi este cuadro, la primera obra que veía en persona de Rossetti (almenos conscientemente). Impresionante. Los miembros de esta hermandad tenían unas ideas un tanto curiosas y no solían firmar sus obras. No obstante, no se si esto es del todo cierto puesto que conocemos muchas de ellas. Será por la investigación... Pero realmente es importante saber quien hizo tal o cual cosa?? Anteriormente a esta visita ya había visto bastantes cuadros de Rossetti pero en aquel momento no lo conocía y no me llamó la atención. O por lo menos no me acuerdo. ¿En qué cambia conocer al autor de una obra?
En fin, espero que os gusten "las creaciones de arte plástica", esta.

29/09/10

Dire Straits - Brothers In Arms

Luis Sancho

Bueno, bueno, se acabó el verano, y hay que volver a la rutina. Una característica de esta rutina implica escribir en "Atalaya Cultural", así que...

Siguiendo con la lista de perlas que me llevaría a una isla desierta propuesta por nuestro querido amigo, me gustaría añadir un elemento musical más a esta lista. La escuché hace un tiempo, mientras íbamos a Torreciudad, (tierra mágica) a un pueblo cercano. Una época: los 80; un hombre: Mark Knopfler; un título: Brothers in Arms. La guitarra eléctrica distorsionada que introduce la canción con un solo que parece como que desafía a que alguien contradiga la letra de esta canción:

"A través de estos campos de destrucción,
y bautismos de fuego.
Yo he atestiguado vuestro sufrimiento
y el como la batalla fue más cruenta."

Y prosigue, el que posiblemente es el mejor guitarrista del planeta, con frases parecidas, en el que, cuando conoces la letra, te das cuenta de que es un canto contra la guerra. Y aún sin escuchar la letra parece lo que es. La voz cansada y tranquila de Mark Knopfler, con de fondo el órgano de Dire Straits, se conjuga con los solos melancólicos, entre tristes, cansados e indignados, como aleccionadores, que contribuyen en gran parte a recargar musicalmente la pieza y a proporcionarle énfasis al cantante. Pero, Mark Knopfler no se queda en la crítica, también avanza en la misma letra hacia la reflexión filosófica:

"Hay tantos mundos y tan diversos,
muchos soles todos diferentes,
y tan solo tenemos un mundo,
pero cada uno vivimos en uno diferente."

En general, ataca a la individualidad de las personas, al egoísmo de las mismas, que es probablemente la causa de tantas guerras. Recuerda a todo el mundo que somos hermanos, que cuando dos naciones hacen guerra (¿hay alguna en la historia que no la haya hecho?) lleva a miles de hermanos a luchar entre sí, a permanecer lejos de su tierra, a la que nombra en la primera estrofa de la canción (Escocia, para Knopfler).

Y termina, proclamando la propia muerte, aduciendo al destino de cada persona, tan ligado con lo eterno, y calificando alos que hacen la guerra:

"Ahora el sol se ha ido al infierno,
y la luna viaja ya demasiado alto,
dejenme despedirme;
cada hombre tiene que morir
que así está escrito en la luz de las estrellas
y en cada línea de la palma de vuestras manos.
Somos tontos por hacer la guerra,
contra nuestros hermanos en armas."

Finalmente, se despide la guitarra, eterna compañera de Dire Straits y de Knopfler, con un solo que, practicamente, resume la canción. Una pieza magistral, sin ningún lugar a dudas. Esta me la llevaba a una isla desierta de cabeza.

13/09/10

Volvemos...

Simplemente comunicar, que la revista virtual "Atalaya Cultural" vuelve con sus publicaciones habituales, tras un intenso verano. Esperamos múltiples colaboraciones, esperamos que cualquier aportación o sugerencia sea transmitidla a los administradores y esperamos que disfrutéis con el blog. Gracias.

30/06/10

Chopin - Nocturno nº 2 Op. 9

Supongo que este año, he redescubierto la música clásica. La gran variedad de obras que se incluyen en este campo me aturden, no puedes esperar conocerlas todas, simplemente disfrutarlas a su paso, como los segundos, y los minutos. El poder del piano destaca entre todas ellas, tiene un sonido que bien puede ser como las olas del mar bañando la orilla, o los truenos de una cruel tormenta, es el señor de todos ellos (los instrumentos). Lo cierto es que me encanta, y me dice lo que nadie puede decirme.
.
No sé si es muy conocida ya que no tiene un apodo como "Claro de Luna" (Beethoven, Debussy), es simplemente el segundo Nocturno de Chopin.  Los nocturnos, como su nombre indica son piezas inspiradas en la noche (algo que adoro), tranquilas, melancólicas a veces, como las lágrimas. Aunque tengo mis teorías, puesto que Dorian Gray (el mismo) dice: "la belleza, la simple belleza, podía llenarte los ojos de lágrimas" ("El Retrato de Dorian Gray" Oscar Wilde). Es decir quizás sea la belleza de la pieza, su sencillez... La pieza tiene en la mano izquierda un silencioso y grave acompañamiento, a una delicada derecha y más aguda y cristalina melodía. Esta melodía no suena en los oídos, sino directamente en otro lugar más hondo. 
.
La obra de cuatro minutos y medio, empieza narrando una tragedia (Beauty of Tragedies, hablaremos), algo que empezó como una joven primavera, y que tal vez fue marchitada por un algo inevitable, lo que ocurrió es que los efectos permanecieron para siempre, convirtiéndola en inolvidable. Hay algo de amor, pasión, incomprensión y un ápice de locura. Habla en un idioma desconocido, pero que misteriosamente  se comprende como el llanto de la desilusión. La música te pide que te dejes llevar, y tú la sigues obnubilado,  quieres saber que ocurre con la historia, la tragedia; sin embargo no se altera ante lo inexorable y singue tranquila su curso como un riachuelo de tierras lejanas, que llega hasta el infinito...
.
Simplemente me encanta, me dice demasiado como para despreciarla:

28/06/10

Bob Dylan


Bueno, me dijo el escritor del anterior comentario que me animase y contribuyese a su serie de ‘’perlas’’. Y, como él mismo hizo ( tenemos este gusto en común) esta ‘’perla’’ es una obra musical. Ya que Wilson no se adentró en la gran familia de la música rock, me decido a hacerlo yo. Una época: el siglo XX. Un hombre: Bob Dylan. Un título: Blowing in the wind.
No elijo esta obra por su complejidad musical o artística, ni por sus características estéticas o por cualquier otra característica. La elijo por su letra.
Como solía hacer, el gran mago de las palabras, el poeta atormentado, el genio rebelde y extraordinario del (entonces joven) Dylan da la vuelta al mundo con estas palabras:
‘’¿Cuántos caminos ha de caminar un hombre, antes de que lo llamen hombre?’’
Y durante los tres minutos escasos de esta canción, Dylan deja en el aire nueve preguntas y solo una conclusión: ‘’la respuesta amigo mío, está flotando en el viento’’. Al más puro estilo de la canción-protesta, ‘’enunciamos el problema, pero no la solución’’.
No conozco canción que arremeta tan duro contra los problemas mundiales, ni contra los dirigentes políticos que los provocan. En tres minutos, la voz cascada y la guitarra acústica de Dylan condenan la esclavitud, el terrorismo, el homicidio, el hambre, la indiferencia, la explotación y la guerra de una forma tan directa que no sorprende que su harmónica se pasease por los cinco continentes durante meses seguidos.
Y, si salimos de la canción, y nos dirigimos al artista, nos daremos cuenta de que Dylan dispara un dardo envenenado a las conciencias de todos los hombres que, en palabras de la misma canción ‘’fingen que simplemente no ven’’.
Y, en el mundo, hasta entonces, nunca nadie había protestado tan contundentemente.

25/06/10

ARCANGELO CORELLI

Adagio Concerto Grosso Op. 6, No. 8 in G Minor.
Ahí va mi primera “perla” (aunque no por ello la más importante ni la más hermosa). Quiero comenzar con un fragmento de belleza en forma de sonido. Sí. Música. Aunque, como ya dije, no permitiría nunca que la humanidad viviera sin conocer la música de Springsteen (sería perder demasiado), hoy me dirijo a los santuarios de la música clásica. Me remonto a una época: albores del siglo XVIII. Una tierra: la grande y bella Italia. Un músico con nombre y arte angelical: Arcangelo Corelli. Un título: Adagio Concerto Grosso Op. 6, No. 8 in G Minor.

Son apenas dos minutos, pero nos abren la puerta de lo eterno. Sinceramente pienso que esta obra condena la esencia de la belleza entendida desde la perspectiva del barroco. Armonía. Luz. Equilibrio. Cadencia. Esa belleza apolínea y dorada que, a fin de cuentas, todo ser humano anhela (a veces sin saberlo).

Como comentario os diría que los violines parecen dibujar una arquitectura delicada y solemne al mismo tiempo, quizá lo más parecido al boceto de un templo griego. Pero no se queda ahí. Además de formas bellas, de acordes armónicos y de una melodía casi divina, consigue llegar como una lanza al fondo del corazón: conmueve.

Un consejo: atención a la última parte del movimiento. Es como el final de una vida lograda y heroica. Aparece de modo epifánico y deslumbrador. Asistimos a un diálogo de violines que se repiten y entremezclan, ascendiendo unos a otros hasta culminar en un acorde sencillamente magistral.

Una breve historia. En los años que viví en Roma, una mañana de abril soleada y diáfana, hice un maravilloso descubrimiento. Paseando por una de las plazas más hermosas de la ciudad, entré en el Pantheon. Allí me dirigí a la tumba del divino Rafael, y me conmoví al traducir su epitafio: "Aquí yace Rafael. Mientras él vivió, la Naturaleza temió ser vencida, ahora que está muerto, ella teme morir” ("Ille. Hic. Est. Raphael timuit quo sospite Vinci, rerum magna parens, et moriente, mori"). A unos pocos pasos, el descubrimiento que os decía: la tumba de Arcangelo Corelli. Sonaron en mi interior los acordes del adagio y pensé que la naturaleza también temió entonces ser vencida.

Wilson

el tercio de los sueños

Qué me llevaría a una isla... una toalla y gafas de buceo.

La verdad es que lo que propone Wilson no tiene fácil solución. Efectivamente. A Calamaro no me lo llevaría, pero como quiero haceros partícipe de su música os dejo con esta canción... más adelante pensaré en la obra maestra.

Tengo que decir que he pasado un rato para seleccionar una sola. Hay tantas y tan buenas. Finalmente para zanjar el asunto me decido por "El tercio de los sueños". Canción que habla de lo cotidiano, de un suceso... canción que se va construyendo se va desarrollando al paso, una cosa tras otra. Para cambiar de tercio os dejo este link.